ACCESIBILIDAD UNIVERSAL: Un nuevo reto en la política panameña

Artículo de opinión publicado en: https://decisionespanama.com/accesibilidad-universal-un-nuevo-reto-en-la-politica-panamena/

 

En este caso sí, es cierto: es más importante el apellido que el nombre. La Accesibilidad y el Diseño Universal nacen como términos y acciones vinculadas a la defensa y promoción de los derechos con personas con discapacidad, para garantizar la máxima movilidad y autonomía de las personas con discapacidad física, sensorial, psíquica, intelectual o del desarrollo. Pero, al final, acabamos descubriendo que todas las acciones, medidas correctoras y ajustes razonables que se establecen pensando en las personas con discapacidad, acaban beneficiando a toda la población, siendo protagonistas de una mayor calidad de vida, seguridad, máxima autonomía, igualdad y libertad. Es, en definitiva, una apuesta por la dignidad de todas las personas. 

Según la Secretaria Nacional de Discapacidad (PENDIS) el 11,3% de la población panameña, más de 370.000 personas tienen discapacidad reconocida. No obstante, también existen las discapacidades orgánicas o invisibles. Pero no cabe olvidar que todos tenemos nuestras circunstancias, (temporales o permanentes) y nuestras limitaciones. “Superman” sólo existe en Hollywood.  

Por eso, creo necesario ampliar cultural y conceptualmente el término y alcance de la Accesibilidad Universal para que se incorpore como parte de un nuevo discurso político que centre las acciones en la mejora permanente de la calidad de vida de toda la población. Todos, de un modo u otro, en un momento u otro de nuestra vida, vamos a necesitar la erradicación de barreras y brechas de todo tipo, tanto las físicas y la tecnológicas, pero también las sociales y las culturares. 

Muchas son las leyes, informes y recomendaciones en vigor al respecto, aunque poco es su cumplimiento y menos el presupuesto destinado. Pero lo que llama la atención es su incumplimiento permanente. Como ha quedado evidenciado de manera permanente es que no son los poderes públicos, no son nuestros políticos actuales, salvo contadas excepciones y acciones, los que tienen como prioridad poner a las personas, a todas, en el centro de la acción política. Y no sólo porque lo diga la ley, sino porque es un compromiso moral que supone un trabajo activo y directo para poner a la persona en el centro de su acción política. 

Como ya anuncié en mi último libro “NO ME SEÑALES, NO SOY DIFERENTE”, todos somos únicos, con nuestras limitaciones y circunstancias. Todos tenemos derecho al uso y disfrute de los servicios públicos, el acceso a las instalaciones públicas a disfrutar con seguridad y máxima autonomía de nuestros espacios públicos, trama viaria, plazas, calles, jardines, playas… Con o sin discapacidad, es necesario que se interiorice que las acciones para la Accesibilidad Universal son acciones para todas las personas, que nos mejoran la vida, nos la hacen más fácil y, al final concebimos ciudades más humanas, espacios más inclusivos que evitan los señalamientos, la discriminación y la segregación. ¿Qué hay más social que esto? 

Defender los derechos de las personas con discapacidad es defender los derechos de todos y abrir un nuevo concepto de “políticas públicas”, en las que Panamá puede ser pionera en Latinoamérica, que promuevan un nuevo modelo de convivencia, donde haya un verdadero renacimiento de la política para las personas. En definitiva, es defender y promover nuestra dignidad.  

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad